del 17 de mayo al 30 de junio 2018

La colaboración del Festival BFOTO con la Galería Spectrum Sotos de Zaragoza nace de la necesidad de ampliar fronteras más allá del Somontano y la ciudad de Barbastro. En esta ocasión el mexicano Diego Moreno, seleccionado en la anterior convocatoria Emergentes del Festival BFOTO, documenta la sorprendente tradición de los panzudos mercedarios chiapanecos utilizando una gramática visual que, mezclando lo onírico y lo ancestral, se centra en una profunda exploración del universo familiar.

Diego vivía desde pequeño con su abuela, rodeado de la liturgia católica y sus rituales, las misas de cuerpo presente, imágenes que se quedaron grabadas en su memoria. Recuerda cómo, cada 22 de septiembre, su abuela lo despertaba en la madrugada para ir a la Misa mayor de la Virgen de la Merced y luego a ver desfilar a los Panzudos. Visiones imborrables que se mezclan con el recuerdo de la tía abuela Cati, a quien conoció siendo muy pequeño, desfigurada por una rara enfermedad autoinmune que la llevó a morir pronto. Maltratada por su propia hermana, la tía Cati tuvo una vida dura. No aparece en las fotos del álbum fotográfico. El recuerdo que guardó de ella se integra a los “Panzudos”, personajes metafóricos de la densidad y complejidad tanto del universo familiar como cultural en el que crece Diego.

 

EN MI MENTE NUNCA HAY SILENCIO.

Ana Casas Broda.

Un extraño personaje aparece en un paisaje nocturno. La cara cubierta por una máscara que intuimos de un disfraz de Halloween, pero no estamos seguros. El cuerpo inflado, cubierto por una tela de patrones juguetones. Y si miramos un poco más, nos damos cuenta que sus manos son las de una persona, y sostienen un ramo de azucenas.

Continuamos mirando las imágenes, y nos encontramos con otros monstruos parecidos en diferentes escenarios: desde la sala de una casa en la que la familia sentada a la mesa comiendo y charlando parece ignorar su presencia, en una cama acompañando con naturalidad a una mujer mayor que teje, frente a un telón posando al lado de una mujer vestida festivamente, como en una foto de estudio de “quince años”.

Presencias inquietantes a veces, juguetonas otras, que nos sumergen en escenas donde diferentes capas de significado se entretejen, dejándonos entrever la complejidad del universo que Diego Moreno representa.

La serie En mi mente nunca hay silencio de Diego Moreno nace de la tradición de “los panzudos mercedarios”, guardianes del barrio de la merced en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. “Los panzudos” representan los pecados. Mientras más pecados tenga que expiar la persona, más grande y fea será su indumentaria para curarse de ellos en mayor medida. Estas figuras anuncian la fiesta de la virgen de la merced y la acompañan, purificándose en este proceso. Antiguamente el anuncio se realizaba con el paseo de la virgen a cuestas, con una comitiva de aztecas, católicos y moros, quienes montados a caballo, vestidos de árabes y con los rostros pintados, representaban a los musulmanes que invadieron España entre 702 y 1492.

 

DIEGO MORENO (San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México, 1992). Egresado del Seminario de fotografía Contemporánea 2015 del Centro de la Imagen y del Diplomado en Fotonarrativa y nuevos medios becado por la asociación World Press Photo en 2014 en México. Seleccionado por Foam Ámsterdam en 2017 como joven talento mexicano, Seleccionado en 2016 como uno de los fotógrafos emergentes a seguir en el mundo en 2016 por The British Journal Of Photography. Su trabajo forma parte de exposiciones individuales y colectivas en México, Argentina, Uruguay, Colombia, Chile, Brasil, India, Malasia, Taiwán, Italia, España, Ámsterdam, Londres y Estados Unidos.