del 9 de Mayo al 17 de Junio de 2008

Colaboran: Instituto Francés de Zaragoza

Próximo al movimiento de “la nueva objetividad” que busca evacuar todo “psicologismo” en el acto de la fotografía, reivindica con su trabajo una dimensión etnológica y sociológica. Sin indiscreción ni miramiento, pero con una actitud hecha de proximidad distante e intenso pudor, atrapa a sus sujetos en su cuadro de vida y registra con una extrema atención el diálogo que instaura entre sus poses, sus miradas, sus gestos y la multitud de pequeños detalles, objetos familiares, trazas, recuerdos, que alrededor de ellos constituyen su decoración íntima, el color de su cotidianeidad.

Y aquí, Dominique Delpoux jamás busca el olvido de la presencia de la cámara y del dispositivo técnico. No, lo que más bien busca es eliminar es un propia presencia, su “punto de vista”, hasta el punto de dejar a sus modelos el cuidado de definir ellos mismos su lugar en el campo, encontrar sus marcas. Todo pasa como si el fotógrafo después de fijar las reglas de juego, tiene la cortesía, el pudor de eclipsarse en el momento exacto, sobre la punta de los pies, para dejar que se vuelvan actores, partes de la escena y responder fuera de toda presión, impresión, subimpresión a preguntas realizadas por la fotografía.

Dominique Delpoux. Nace el 5 de diciembre de 1962 en Albi (Tarn). Estudios de fotografía en C.R.E.A.R. durante los años 1991 y 1992. A partir de enero de 1993 trabaja como fotógrafo independiente en publicidad, prensa y edición.

Desde el año 1993 expone su obra personal en exposiciones colectivas e individuales en diferentes galerías y espacios expositivos institucionales.

En el año 1993 obtuvo el segundo premio del concurso Gamichon. En 1994 obtiene el primer premio de la Crítica Kodak. En el transcurso de ese mismo año se le concede el galardón del Panorama Europaen de la Jeune Photographie Professionnelle en Arles. Su obra forma parte de importantes colecciones de fotografía privadas y públicas.