del 23 de marzo de 2006 al 3 de mayo de 2006

Sus fotos suelen involucrar temas y cosas tales como muerte, sexo, cadáveres (o partes de ellos) y personas marginales como enanos, transexuales, hermafroditas o gente con deformaciones físicas. Sus complejos tableaux a menudo evocan pasajes bíblicos o pinturas famosas. Esta naturaleza transgresora de su arte ha consternado a la opinión pública en repetidas ocasiones y ha provocado que lo acusen de explotador y que haya sido marginalizado como artista en diversas ocasiones.
Su acercamiento al proceso físico de la fotografía es altamente intuitivo que incluye manchar o rayar el negativo y una técnica de impresión con las manos en los químicos.
El Witkin oscuro, morboso y extraño que en un primer momento se forma en nuestra cabeza tras la contemplación de sus imágenes, resulta ser en realidad un artista comprometido con su mundo, alguien que ha seleccionado un pedazo de realidad para obligarnos a verla a pesar de nuestro rechazo instintivo hacia lo que él nos muestra. Su trabajo supone un intento de escarbar en los prejuicios y espejismos de la sociedad actual para recordarnos lo que somos, una llamada de atención necesaria a pesar de su crudeza. Es un trabajo difícil, pero alguien tenía que hacerlo.

Joel-Peter Witkin nació el 13 de septiembre de 1939 en Brooklyn, Nueva York.

Nacido de padre judío y madre católica, sus padres se divorciaron cuando era joven debido a sus irreconciliables diferencias religiosas. Trabajó como fotógrafo de guerra entre 1961 y 1964 en la Guerra de Vietman. En 1967 decidió trabajar como fotógrafo freelance y se convirtió en el fotógrafo oficial de City Walls Inc. Estudió después escultura en la Cooper School Of Fine Arts de Brooklyn donde consiguió un título en artes en 1974. Después de que la Universidad de Columbia le concediera una beca terminó sus estudios en la Universidad de Nuevo Mexico en Albuquerque donde consiguió su Master en Bellas Artes.

Witkin alborotó la opinión pública en los años ochenta, con fotografías de personas deformes, partes de cadáveres y puestas en escena de acontecimientos de la historia eclesiástica que citan conocidas obras maestras. Muchos de sus trabajos hacen pensar en escenas del pintor El Bosco. Desde una posición marginal, ha logrado con los años establecerse en el mundo del arte reconocido.