2 de noviembre a 29 de noviembre de 2006

Si Barthes ha podido decir que la esencia de la imagen fotográfica es el ça été, es decir, la seguridad de que la cosa representada ha estado allí un día, viva, presente y real como un cuerpo que respira, lo hace a partir de la valoración de su carácter de prueba y desde el reconocimiento de un valor demostrativo que le es esencial. Esta evidencia, que acompaña a la fotografía, se transforma en valor y prueba documental. Pero esta búsqueda se detiene ante la sombra de algo que se resiste a ser explicado y que marca el límite de la lectura. Es su sombra o aquella instancia irrepetible, agotada en su instante y que se ha quedado fijada, hecha gesto. La historia de la fotografía está poblada de instantes, de gestos. Ahí están las series de retratos americanos de Walker Evans o Robert Frank, retratos deliberadamente azarosos, pero fieles a ciertas preocupaciones documentales, interesadas por mostrar un mundo que no por lejano es menos real. Susan Sontag recuerda la impresión que describe Jack Kerouac en el prólogo a «The Americans» de Robert Frank: sus retratos le traían la descabellada sensación que se tiene cuando el sol caldea las calles y se oye música de un tocadiscos automático o un funeral cercano. Lo más lejano se hacía próximo y lo cercano cobraba dimensiones de ausencia. Una distancia que acompaña mágicamente esta serie de fotografías que Juan de la Cruz Megías nos presenta ahora. El viejo ritual de la boda vuelve a ser narrado desde la secuencia que el ojo de su cámara construye. Una secuencia que arrastra, contra las evidencias de lo aparente, el tiempo de los sujetos, expuestos ahora a las decisiones de la vida. Fantasías, miedos, ansiedades y esperas cómplices atraviesan la fiesta que detiene, unas veces, se precipita, otras, como si de augurios secretos se tratara. Novios, novias, pertenecen así al momento que la cámara detiene como queriendo ignorar la fortuna.

Francisco Jarauta

Las Torres de Cotillas, la Azacaya, La Arboleja, Nonduermas, Cabezo de torres, La Albatalia, … lugares cercanos a Murcia, nombres de pueblos más llenos de letras que de casas, lugares a medio construir en los que la boda es uno de los acontecimientos donde la vida se hace por unas horas dulce y pública, y donde los rotos de cada día quedan cubiertos de una pátina de vestidos nuevos, de imaginaciones más artísticas que nunca, de voces,de consejos, apresuramientos, trazando en el aire del pueblo un haz de recorridos invisibles pero reales entre la casa de ella, la de él, o entre la iglesia o el lugar del convite. Estos son los escenarios donde transcurren las fotografías de Juan de la Cruz Medias.
No se trata de un reportaje sino de pequeños comentarios, comentarios sobre todo lo que ese día y en ese momento está ocurriendo. Juan fotografía esas miradas desviadas, ese momento de dolor que da un entrelazado sutil de pequeñas frustraciones convertidas allí en densidades histéricas de continuas sonrisas; el brillo y la posición de un traje extendido sobre el paisaje con la felicidad de que mañana será otro día; en la exposición se muestra aquello que nació privado, como momentos suyos, pero que por su intensidad, eran, como todo lo que está bien hecho, un poco de todos nosotros.

Jose María Torres Nadal

Juan de la Cruz Megías (Cabezo de Torres, Murcia, 1959) Fotógrafo de bodas y arquitectura. Sus fotos aparecen en buen número de revistas especializadas. Con el proyecto y libro Bodas/Weddings 1979-1999 (H20, 1999) ganó el premio al mejor portfolio en el festival de fotografía PHOTOESPAÑA 2000. Su serie en Blanco se mostró en la Primavera Fotográfica 2002, y Urban Schweppes Mix piso de 50 m2, en colaboración con el mexicano Ricardo Milla, instalación que reproduce un piso de clase media en escala 1:1, ha sido expuesto en el patio frontal del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la terraza de Casa de Vacas. Imparte la conferencia “Trovadores contemporáneos” en el seminario Creación y consumo de imágenes (UIMP, 2003) que recoge el libro Para qué fotografiar (DPH, 2004). Entre sus últimos trabajos cabe destacar la colaboración para la revista Ojodepez con una serie de retratos realizados a la salida de una macrodiscoteca en la región de Murcia y los libros Vivan los novios (La Fábrica 2005), resumen de su trayectoria como fotógrafo de bodas, y Pan, vino y azúcar (PUZ, col. Cuarto Oscuro, 2006), una crónica generacional con sus primeras fotos sobre la España de la transición.