Del 8 de octubre al 16 de noviembre de 2014

Sindéresis. El destello de la conciencia.

Esta palabra y título de la presente exposición ha sido un regalo para mí. Se me ha dado en un momento especial en el que necesitaba tomar conciencia de este destello, eje de luz e inspiración que me acompañó de forma natural en mi primera infancia.
La selección de obras de mis proyectos más recientes “Sinapsis” 2014 y “Mares sin orillas” 2013 que presento en la Galería Spectrum Sotos tienen como denominador común un ambiente luminoso y fulgurante. Sin embargo, al buscar un título para la exposición, me costaba encontrar una palabra que evidenciara también el sentido simbólico y visionario de estas luminiscencias y fulgores.
Movida por la intuición recurrí a un libro de Rudolf Otto, “Ensayos sobre lo numinoso”, que había estado leyendo para mi investigación de tesis. Al abrirlo al azar me apareció esta palabra cuyo significado desconocía y que llamó mi atención, sindéresis.
Indagando la etimología del término descubrí que, entre otras acepciones, la palabra sindéresis quiere decir “luz de la conciencia para distinguir el bien y el mal”.
Al parecer, en una tradición antigua que remonta a San Jerónimo (s. IV-V), la sindéresis es el “destello de la conciencia”, scintilla consciente, una brizna del alma que no se extinguió cuando Adan y Eva fueron expulsados del Paraíso.
Puede entenderse también como un vínculo incandescente, un hilo umbilical de luz que nos une a lo divino y que facilita un conocimiento que va más allá de la moral. Se trata de un saber directo por iluminación cordial, una intuición que se halla en el fondo del ser humano y que sólo al estar atento y abierto a ella, podemos percibir, escuchar, ver, sintiéndonos en todo momento arropados por ella.
La palabra sindéresis proviene del griego synteresis y deriva de syntereo “observar, estar atento” y de tereo “velar, guardar, conservar”. Pero ¿qué tipo de preservación o instinto de conservación tienen los místicos?
El místico sufí Ibn Arabi (s. XII-XIII) que inspiró el proyecto “Mares sin orillas” decía, precisamente, que la orilla es un lugar mediador entre el mar de lo desconocido y la tierra de lo familiar. Un lugar al que vuelve la persona visionaria y mística para poder contar su experiencia. Un lugar de referencia para no perderse en un “océano de luz sin límites”.
La mística y beguina Margarita Porete (s. XIII-XIV) que inspiró el proyecto “Sinapsis” deja constancia de su recorrido espiritual a través de varios estados en su obra “El espejo de las almas simples”. En el quinto estado, gracias a la visión de “una abertura a la manera de un relámpago que se cierra apresudadramente”, es elevada al sexto estado, donde el alma no puede permanecer de forma prolongada. El relámpago es, en realidad, una fisura que permite a Margarita atisbar una realidad lumínica total e imposible de soportar en vida de forma prolongada, por ello tras la visión se ve abocada a volver de nuevo al estado anterior, eso sí, plenamente transformada.
Conservar vivo y palpitante ese destello original en nuestro interior, es el primer paso para que, siguiendo su guía, pueda convertirse en rayo, relámpago u océano de luz.
Es sabido que los místicos, en su camino espiritual, superan el miedo, se despojan de todo lo conocido y se entregan sin preservar nada que no provenga de esta centella luminosa, pues cualquier reserva sería una veladura, un impedimento para la unión con el Numen que tanto anhelan.
La sabiduría es fruto de esa entrega total. Es ella la que les empuja de vuelta a la orilla, al lugar mediador donde son capaces de traducir, contar y compartir su experiencia del Infinito.
Las imágenes que presento en esta exposición son mi propio testimonio, un relato visual de aquello que vivo en mi proceso creativo y que, en mi caso, ha llegado a ser una forma de meditación y un modo de espiritualidad. Un proceso orgánico que me ha permitido avivar y mantener encendido aquel destello de luz que ya vibraba en mi interior cuando era niña.

Mapi Rivera
1 Palacios, Leopoldo-Eulogio. Cuatro aspectos de la sindéresis. biblio.juridicas.unam.mx/libros/3/1056/50.pdf (consulta realizada el 11-09-2014)

Mapi Rivera (Huesca  1976) Estudia Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y amplia estudios en la Universidad Sant Martins de Londres. Obtiene el  Diploma de Estudios Avanzados   al realizar el curso de doctorado “Arte y pensamiento”.
Desde los inicios, el dibujo, la poesía, la fotografía y el vídeo son sus medios habituales de expresión.
En su corpus de creación artística se aprecia siempre la búsqueda del equilibrio entre lo inmanente y lo trascendente, el reconocimiento de lo espiritual como algo inherente al ser humano y la transmisión de este reconocimiento  vivenciado a través del soporte del cuerpo.
Actualmente, desarrolla un proyecto creativo intrínsecamente vinculado a su investigación de tesis, “El sentido numinoso de la luz”, que gira en torno a la experiencia visionaria y el proceso  de  creación  artística.
Sus obras se han mostrado en instituciones, museos y galerías a través de multiples exposiciones en: Calatayud, Huesca, Teruel, Amsterdam, Zaragoza, Barcelona, Olot, Andorra, Girona, Colonia y Lérida.
Desde el inicio de su actividad professional, participa en más de noventa exposiciones colectivas en: Alicante, Zaragoza, Dortmund, Bonn, Munich, Barcelona, Valencia, Vigo, Girona y Madrid.
Ha participado en varias ediciones de Ferias de Arte como Estampa Madrid, Arco Madrid, New Art Barcelona, St Art Estrasburgo y Art Fair Colonia.
Ha obtenido veintiuna ayudas diversas entre Becas, Accésits y Premios de la DGA, el IAM, la UNED, de la Fundación Guash Coranty de Barcelona, de la DPH, Beca Ramón Acín y de la Fundación Norte, Beca de Creación Norte.