Del 20 de febrero al 31 de marzo de 2013

El hilo conductor de las tres series que componen esta muestra es la idea de documentar ficciones, una paradoja que define la encrucijada en la que se encuentra la fotografía, a medio camino entre la obra de arte y el documento. Aparentemente, el autor se comporta como un fotógrafo que se sitúa frente al espacio y da a ver, pero en realidad aquello que documenta es una ficción, una pequeña mise en scène para la cámara. El proceso de trabajo parte de la realidad, mediante la toma de fotografías y la elaboración de dibujos. Con este material el artista construye maquetas de cartón de esos lugares, que después fotografía en su estudio. De esta forma, lo que al final observamos es una imagen de otra imagen, una puesta en abismo de la realidad, un juego de espejos que nos invita a reflexionar sobre el mundo y su representación.
«Lugares comunes» nace de la observación de lugares de tránsito. Podríamos ponerlo en relación con aquello que Marc Augé denominó no lugares: espacios sin identidad, que no son aptos para las relaciones humanas y que se desarrollan de espaldas a la ciudad… El autor construyó parkings, centros comerciales y zonas industriales, mostrando la cara más inhóspita de los que, probablemente, sean los lugares paradigmáticos de la ciudad contemporánea.
De la serie «Mise en scène» destaca la experimentación. La propuesta consistía en inundar los espacios, acelerando el proceso de destrucción de las precarias construcciones y convirtiendo a la cámara en el testigo privilegiado de su desaparición. La maqueta se convertía así no sólo en un simulacro del espacio, sino también en un campo de pruebas sobre el paso del tiempo.
«Déjà vu», por último, habla de aquello que no somos capaces de ver, aunque lo tengamos delante de nuestros ojos. En esta ocasión la construcción de los espacios toma como referente la realidad más cotidiana del autor, indagando nuevamente en ese distanciamiento entre imagen y realidad.
En todos estos trabajos la fotografía adquiere el valor de acontecimiento, ya que tiene el cometido de finalizar el proceso de representación. La maqueta, el referente que ha hecho posible la imagen, desaparece. Cuando miramos la imagen, el espacio representado ya no existe. Sólo existió para la cámara.

Rafael Lafuente, (Logroño, 1975) estudia Historia del Arte en la Universidad de Salamanca (1997-2001), donde también realiza diversos cursos relacionados con la fotografía. En 1999 realiza su primera exposición individual, “La memoria inventada”, influenciada por la lectura de “El beso de Judas” de Joan Fontcuberta. En el año 2000 asiste al taller “La fotografía, cruce de caminos”, impartido por Javier Vallhonrat. Tras licenciarse, regresa a Logroño y comienza a trabajar como fotógrafo profesional. En el año 2003 recibe la Beca de Artes Plásticas del Gobierno de La Rioja, que le permite estudiar en la escuela de fotografía IDEP, en Barcelona. Realiza varias exposiciones, tanto colectivas -“Diversas zonas del espacio infinito” (Logroño, 2004), “Norte y Luz” (Logroño, 2005), “Espacio urbano” (Logroño, 2007), “Parartistas” (Logroño, 2009)- como individuales -”Mise en scène” (Logroño, 2008), “Lugares intermedios” (Palma de Mallorca, 2009). En 2010 es seleccionado por Jesús Micó para formar parte de la muestra “Talent Latent 2010”, celebrada en Tarragona, y en 2011, para exponer individualmente en la sala Kursala de la Universidad de Cádiz. Desde hace años desarrolla proyectos fotográficos vinculados a espacios construidos.