22 de febrero al 22 de marzo de 2007

La tierra está en un constante proceso de transformación. Distintas especies de vegetación colonizadora compiten frente a las excavadoras y las grúas por la supervivencia. «Desert Real Estate» («Desierto en Venta») retrata cómo el desierto del sur de California y Nevada se está transformando y remodelando para construir inmensas macrourbanizaciones de hierba domesticada y campos de golf para la población de Los Angeles y Las Vegas que no cesa de crecer. El funcionamiento de estas nuevas comunidades exige amplios proyectos de infraestructuras: autovías, líneas de electricidad y de teléfono, y de agua, el recurso más escaso del desierto, que se suple mediante impactantes trasvases.

Las imágenes de la tierra, vista como un mercancía, se contraponen con las imágenes de «desierto de nadie», relegado a lugar de paso para la gente o a vertedero. Las únicas zonas del paisaje desértico que se aprecian y que son consideradas como «Naturaleza» son los Parques Nacionales, elevados a símbolo patriótico casi espiritual, y tratados con el máximo respeto. El paisaje indómito desaparece rápidamente ante los poderes económicos, políticos y culturales del momento.

Robert Harding Pittman, hijo de madre alemana y de padre estadounidense, Robert Harding Pittman ha crecido entre Boston y Hamburgo. Después de haber hecho un Master de Ingeniería Medio Ambiental en la Universidad de Berkeley (U.C. Berkeley), lo que sigue influyendo en su trabajo, ha hecho un Master de Bellas Artes en Fotografía y Cine en el Instituto Californiano de los Artes (CalArts). Su fotografía y sus películas documentales tratan del impacto humano en la tierra y de cómo la cultura, el paisaje y la economía se influyen entre sí. Tratan de cómo transformamos la tierra para cumplir nuestros necesidades y deseos.

Actualmente vive en España, donde trabaja con temas parecidos a los de «Desierto en Venta», sobre el «desarrollo» de la costa mediterránea española, cuya geografía y clima es parecido al del sur de California. La costa mediterránea ha sido y está siendo transformada muy rápdiamente por el turismo y por la llegada masiva de jubilados noreuropeos.