Del 25 de febrero al 31 de marzo de 2009

En el centro de las ciudades el tiempo se ha detenido y las transformaciones se han congelado y, cuando se producen, resultan tan evidentes que son incapaces de ocultar ningún imprevisto: se desarrollan bajo una estrecha vigilancia, bajo el control vigilante de la ciudad. En los márgenes, por el contrario, es posible encontrar cierto dinamismo, y es allí donde podemos observar el cambio de un organismo vital que en sus procesos de transformación va dejando, a su alrededor y en su interior, partes enteras de territorio en estado de abandono y mucho más difíciles de controlar.

Estos territorios constituyen los lugares que mejor representan nuestra civilización en su devenir inconsciente y múltiple. Estas amnesias urbanas no sólo esperan ser rellenadas de cosas, sino que configuran unos espacios vivos a los que hay que asignar unos significados. Son realidades crecidas fuera de, y en contra de, un proyecto moderno que sigue mostrándose incapaz de reconocer sus valores y, por tanto, de aceptarlos.

Roberto Botija Enciso nace en Bilbao en 1953. Ejerce como diseñador de interiores. Publica en medios especializados de la mano de su profesión, destacando el extenso trabajo aparecido en el nº 12 de la revista suiza de arquitectura Werx, Bahuen+Wohnen, en un monográfico sobre la ciudad de Bilbao (1996). Así mismo publica, por iniciativa del colectivo ongarri, el libro “Alusión a una sombra” (2000).
Utiliza Cámaras de placas 10x12 cm. ó 20x25 cm. La importancia del detalle y, tratándose de trabajos de arquitectura, la corrección de la perspectiva, fuerzan la elección del gran formato. La obligada lentitud de cada toma y el placer que se deriva de ello, encajan perfectamente con su carácter.
Desde el año 1999 viene exponiendo regularmente su obra en galerías y museos