Del 24 de febrero al 30 de marzo de 2010

“…Rosa Muñoz ha buscado desde el inicio de su trayectoria creativa, la plasmación de un mundo propio, personal e intransferible, dotado de una elevada temperatura imaginativa, ficcional ysurrealizante. En primer lugar, convengamos en que la creación de imágenes fotográficas dotadas de una inquietante estética, una atmósfera onírica y soñad(or)a, unos parámetros cromáticos y luminosos intensos, elevados y saturados, unos ambientes a caballo entre la realidad y la irrealidad (mágica), así como una puesta en escena cuidada, pensada y –también- muy trabajada han constituido sus principales y más significativas señas de identidad artística.

esta nueva propuesta fotográfica de Rosa Muñoz participa también del carácter taxonomizador y archivístico típico de los Becher, al tratar de crear otras nuevas tipologías de antiguas fachadas –si bien desde una perspectiva formal y visual muy distinta-, con la que sigue inventando espacios para el sueño y la fantasía, construcciones que atraviesan el espejo de la realidad agrietada, incrustando cuñas de ficción y fricción entre sus grietas; del mismo modo que lanza, por otro lado, un guiño cómplice a toda una estética próxima a lo que podríamos calificar de arqueología industrial, presentando la lucha desigual entre el tiempo líquido del pasado (las antiguas fachadas) y el tiempo metálico del futuro (las palas excavadoras, los gatos mecánicos, los pilares de sujeción y andamiaje). Una lucha que sólo puede ofrecer cierto equilibrio en el imaginario de estos trabajos, que concitan un casi imposible diálogo, y que incitan a soñar con el improbable paisaje futuro de un mundo de fusión y no de confusión.”

 

Extractos del texto “A través de las grietas” de Francisco Carpio.

Rosa Muñoz (Madrid, 1963). Comenzó a hacer fotos en 1980 , en aquel Madrid donde coincidió con la llegada de Tierno Galván a la alcaldía. Comenzó haciendo retratos en blanco y negro y fueron evolucionando hacia un punto de vista tan personal que consiguió definir un estilo y lenguaje fotográfico extremadamente particular. Posteriormente el color ganó la batalla, para ser su forma de vida.

Entre el retrato y los escenarios hay espacio para escenas oníricas, espejismos visuales, montajes rococó, coreografías…. Así elabora un trabajo que “logra la trasgresión de la realidad para hacerla más sugerente”.

Su obra se ha expuesto en numerosas exposiciones individuales y colectivas, desde el centro Andaluz de la Fotografía, el festival PHotoEspaña, Arco, Expo 98, Instituto Cervantes de Roma, Art-Miami o Dfoto, entre otras.

Su obra está en el Centre National d’Art Georges Pompidou, Comunidad de Madrid, Colección pública de Fotografía de Alcobendas (Madrid), Colección Estampa, entre otros.