del 11 de Diciembre de 2019 al 12 de enero de 2020

Edificios desmoronándose, balanceándose de lado a lado, como si movieran sus caderas: imágenes de lugares de interés, mundialmente famosos, que dan la impresión de una arquitectura de baile.

La selección de la serie «Black & White», de Thomas Kellner, muestra 52 composiciones analógicas, en blanco y negro, hechas durante el período de 1997 a 2005. 

La inmersión de Kellner hacia la arquitectura y composiciones cada vez más complejas comenzó en 1997 con la creación de una serie de fotografías de la Torre Eiffel. Estos retratos del hito parisino, compuestos por 36 impresiones de película fotográfica, son un homenaje a Robert Delaunay y el cubismo; la relación con las pinturas de Delaunay de la Torre Eiffel de 1909 a 1912 es inconfundible. 

Kellner desmonta edificios fotografiando su arquitectura desde varias perspectivas, y, luego, ensambla las tomas, en tamaño original, en una composición general. Con esta técnica, los objetos se muestran simultáneamente desde el frente, el costado, desde arriba y desde abajo.

Las piezas en «Black & White», de Thomas Kellner, se componen de 36, 72 o más imágenes individuales que fueron tomadas en rollos de película de 35mm. Desde 1997, utiliza solo las impresiones de las hojas de contacto.

Esta técnica de montaje es claramente reconocible en la franja negra que lleva la numeración consecutiva del negativo y se extiende horizontalmente en cada imagen. La dimensión de la obra final se deriva del número de rollos utilizados en la sesión, ya que se trata de un collage con impresiones de imágenes 1:1.

Al fotografiar, separar y luego ensamblar edificios en un conglomerado heterogéneo de formas, Kellner transfiere la corriente internacional del deconstructivismo de la arquitectura, a la fotografía, mostrando con su cámara la ligereza y el dinamismo que emanan de las estructuras del deconstructivismo. 

Si bien el edificio casi parece colapsar en la fotografía, su trabajo está precedido por una planificación y cálculos de gran alcance. 

Con este trabajo exacto de antemano, el artista se une al constructivismo.

El proceso creativo de Kellner implica la construcción, y, a primera vista, el trabajo terminado se parece más a una deconstrucción. Pero, al observar detenidamente, queda claro que sus composiciones, más bien, reconstruyen la mirada del espectador: sus obras imitan el vagar del ojo, que nos muestra partes del todo, y se unen en una obra.

THOMAS KELLNER  (Bonn, Alemania 1966) Estudió arte, sociología, política y economía en la Universidad de Siegen, Alemania.

En 1996 recibió el Kodak Young Talent Award, que lo animó a vivir como artista. Desde entonces, Kellner vive como artista y comisario de proyectos fotográficos y expositivos en Siegen. En 2003 fue nombrado miembro de la Sociedad Alemana de Fotografía (DGPh). Ha expuesto sus obras en Alemania, Australia, Rusia, China, Francia, Polonia, Dinamarca, Brasil y Estados Unidos desde 2002 y ha participado en numerosas exposiciones colectivas y publicaciones. Sus obras figuran en importantes colecciones privadas y públicas.